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02 septiembre 2014

Una pequeña gran historia



¡Hola Hilander@s! El verano casi se nos va y después de unas largas y merecidas vacaciones, vuelvo con una nueva historia. Un cuento sencillo, de los que llenan con la belleza de las pequeñas y grandes cosas, de un amor que no entiende de razas y tamaños.
He disfrutado mucho escribiéndola y espero que os guste. Un besazo y prometo volver pronto, hilando cuentos nuevos.

Una pequeña gran historia

Fte. http://zooomr.blogspot.com.es
En lo alto de la Montaña de Coral, vivía un gigante llamado Floro. Era enorme como un rascacielos, con los ojos redondos como huevos de avestruz y los brazos largos como aspas de molino.
A los pies de la Montaña de Coral, vivía un hada llamada Flor. Era tan pequeña como un dedal, tenía los ojos rasgados como vainas de canela y las manos diminutas como cabezas de alfiler.
Por las mañanas, desde lo alto de la Montaña de Coral, Floro se asomaba a los acantilados y miraba al vacío. Veía los bosques del tamaño de bastoncillos para los oídos, las casas como cáscaras de nuez, los ríos como hilos plateados y a los animales como figuritas del Belén.
Por las mañanas, desde los bajos de la Montaña de Coral, Flor miraba hacia las cumbres rocosas. Veía los bosques como enormes cuellos de jirafa, las casas como gigantes catedrales suspendidas en las rocas, las gotas de lluvia como enormes lágrimas y a los animales como gigantes dinosaurios.
Floro dentro de su mundo enorme, recorría lo alto de la montaña en una sola zancada, bebía un barril de agua de un solo trago y comía ensaladas en platos enormes como la luna.
Flor en su mundo diminuto, rodeaba los bajos de la montaña dando dos mil pasitos, bebía una gota de agua de un solo trago y comía ricas hierbas en pequeños platos de cascara de maíz.
Un día el viento sopló en la Montaña de Coral. En la casa de Floro, el aire se colaba por las ventanas como si fuese el canto de grillos. En la casa de Flor, el viento se colaba por las ventanas como si fuese un gran estornudo.

30 abril 2014

África ( Interculturalidad)


Entramos en mayo y, como cada mes, estrenamos programación en la Biblioteca. Como muchos estáis lejos, quisiera acercaros la temática de los cuentos de las próximas semanas. Y como siempre, dejaros recomendaciones de libros, por si decidís trabajarlas con los niños. Algo tan sencillo como ir a la biblioteca más cercana, llevaros los libros a casa y leerlos cuando acostumbréis con los peques. Se puede convertir en una costumbre sana, para vosotros y la imaginación de ellos. No me alargo más y allá voy.
ÁFRICA
Érase una vez un mundo en el que no existían los cuentos y los animales. Los niños no conocían los sueños y la naturaleza se encontraba triste y desanimada.
En una lejana tribu, perdida en el desierto, sólo una anciana sabía contar historias. Cada noche, le narraba a su nieta África, maravillosos cuentos de seres mágicos delante de la hoguera. La niña antes de dormir, guardaba las palabras de su abuela en una libreta y después las escondía como si fuesen un tesoro. ¡Algún día, todo el mundo conocerá tus historias, abuela!
Por las mañanas, África recordaba las historias de la anciana. Se imaginaba a los seres maravillosos correteando por su aldea, por la sabana y por todos los rincones. Un día, decidió dibujarles un mundo maravilloso para que pudiesen vivir. Para ello, usó los colores de su tierra, el naranja de las arenas del desierto, el verde de la selva, el azul de los mares y los ríos, el amarillo de las pirámides, el rojo de las puestas de sol, el negro de las noches y el plateado de la luna. África miró el dibujo y se dio cuenta que había pintado el cuadro más hermoso del mundo.