06 noviembre 2013

De seres mágicos y otros miedos (españoles)


Al hilo de una de mis últimas entradas (historias para temblar), una de vosotras (y utilizo el género ya que ha sido una mujer, Maria Teresa), me ha dejado una petición clara. Muchos vampiros, brujas y monstruos peludos; pero estamos dejando de lado las auténticas historias de nuestra tierra.
Personajes, quizá no tan cuidados, adornados por el cine o los cuentos populares, pero que son tan nuestros como la paella o el gazpacho.
Pues decidida a no hacer oídos sordos a esta petición (y aclaro, que podéis pedir por esa boquita). Abro una nueva entrada, con historias y personajes monstruosos, otros que dan risa, habitantes de nuestros bosques y/o alcantarillas.

Preparados, que vamos de viaje muy lejos….


Ojáncano: Procedente de tierras cántabras (conocido en el Pais Vasco como Basajaún aunque éste es bastante más listo, Patarico en Asturias y Olláparo en Galicia),su mujer es la Ojáncana. Su rostro es redondo, amarillento, con unas barbas largas y coloradas como una llama (la envidia de cualquier peluquero). De voz de trueno, fuerte  y al ponerse el sol muge y echa espuma por la boca. Se alimenta de los rebaños de la zona, aunque adora las bellotas. En muchas zonas del norte, cuando nace un niño, tienen mucho cuidado de no dejarlo solo por si aparece este horrendo ser.
 
Imagen. J.W Waterhouse
 
Anjana: Es la contraposición del Ojáncano. Hada benigna que nos protege de todo mal. Hermosas, de medio metro de estatura, piel blanca y voz dulce. Procedente de la tradición oral Cántabra
En primavera se reúnen en una danza ritual, dejando en las riberas de los ríos rosas con pétalos multicolores. Aquellos que tienen la suerte de encontrarse con una delas flores, serán felices hasta el día de su muerte.

 
Guia de seres mágicos de España


Follet (Cataluña) o Trasgo (Norte de España) :Duende familiar que habita en nuestro hogar. De tez morena, con blusa y gorro picudo .No se sabe si lleva pantalones. Es el encargado de hacer desaparecer las cosas de nuestra casa. Así que ,si has perdido algo, busca al Trasgo o el Follet.
Amigos de éstos últimos son los Ratones Coloraos (que habitan en Murcia), pero con una peculiaridad. Les gusta danzar y escuchar música. Con especial interés por los niños más pequeños, a los que divierten con sus juegos y movimientos .Así que si tu bebé sonríe y no sabes la razón, es que ha visto a este ratón tan simpático.


Tragaldabas: De origen castellano, también conocido como El Zamparrón. Es un gigante, de gran boca que come sin cesar. Traga sin masticar y es capaz de tragarse un ejército entero.

Diablo Cojuelo: Un “diablillo”, nunca mejor dicho, que habita por toda España. Repudiado por el resto de sus congéneres, le gusta hacer travesuras. Caído de los cielos, se quebró una pata y quedó cojo. No por ello deja de correr y saltar .Vive encerrado en una botella de cristal, esperando a que alguien le despierte.


Fte.Zósimo
Meigas: Sumamente conocidas, procedentes de tierras gallegas, suelen ser confundidas con las brujas. La diferencia es que las últimas se centran en los males de ojo y voluntades oscuras y las meigas son más satánicas. Su cometido es causar el mal, dirigidas por un pacto con el demonio.
Mientras que la bruja busca el equilibrio, la meiga la enfermedad y la muerte. La primera usa sus poderes para instaurar la serenidad, la meiga utiliza su poder diabólico para la destrucción .

Perro de la tea: Alma en pena de la mitología vasca que, según la leyenda, aparecía en forma de perro llevando en el hocico una tea prendida la noche posterior a la muerte de algún vecino .

Encantadas, damas de las curvas  y  fantasmas, andan esparcidos por toda la geografía del país. Prueba de ello, es una historia de mi tierra, repetida y versionada en leyendas y apariciones de todas las comunidades.

Os la acerco, pues este año la estoy narrando en la Biblioteca Regional (otros años ya lo he hecho) a niños de 8 y 9 años, funciona estupendamente. Me gusta rozar el miedo, que no el terror y el espanto, durante 45 minutos y ver sus expresiones y su atención conforme va avanzando la historia.
Que digo yo, que en la tele y videojuegos que usan, salen zombis y sangre por todos los costados,están ya insensibilizados. Pero al escuchar estas historias (en la misma sesión narro Barba azul de Perrault), los miedos cambian, pues no los ven en imágenes y la imaginación es mucho más poderosa.

No me alargo más y os regalo un relato de encantadas, que para mí es muy especial.
EL COLLAR DE LA ENCANTADA (LEYENDA MURCIANA)

File:Moratalla-Benamor.jpg
Arroyo de Benamor -Darabuc-
En la Murcia visigoda vivía una joven condesa llamada Ordelina, prometida desde niña al noble Sigiberto según los dictados de su padre. Sucedió que el padre de la doncella murió poco antes de que se celebrase la boda, con lo que la heredera, viéndose libre del compromiso contraído con Sigiberto, decidió casarse con su rival. La ceremonia se celebró la víspera de San Juan, aún recientes los funerales del padre.

Y estaban a punto de consumar la unión en esa noche mágica cuando el espíritu furioso del padre se les apareció,

y reprochándole a su hija la traición y la impaciencia para celebrar su boda, arrancó su alma del cuerpo en brazos de su esposo, quien se encontró abrazando a un cadáver. El alma encantada de la doncella fue recluida, junto con sus joyas y sus pertenencias, al lugar conocido como Benamor*, en una caverna escondida tras un peñasco de donde solo podría salir unas horas, siempre en la noche de San Juan. Y ahí la dejó, custodiada por un enorme esclavo fantasmal.

Durante muchas generaciones, siempre hubo alguien que decía haberla visto deambular por los alrededores de su cárcel eterna, como un espectro que se paseaba cubierto de joyas, arrullado por el murmullo del agua que manaba de una fuente cercana, siempre en la noche de San Juan, siempre desapareciendo apenas llegaban las primeras luces del alba. Y aunque el espectro jamás mostró animosidad hacia nadie, pocos se atrevían a acercarse al lugar maldito. Pasaron años, siglos, conquistadores que iban y se marchaban de Murcia. Y así, cuentan que en el siglo XV de nuevo otra joven de singular belleza habitó las cercanías de Benamor. Hija del comendador de la villa, siendo tan hermosa como era, no eran pocos sus pretendientes, a los que ella no tomaba demasiado en serio y con los que jugaba, caprichosa y consciente de sus encantos.

El más constante de ellos, don Pedro López de Villora, decidió poco antes de San Juan pedirle que definiera de una vez sus intenciones. Y ella no tuvo mejor idea que pedirle que le trajera el collar de perlas que se decía que lucía el espíritu de la dama de Benamor cuando paseaba las noches de San Juan, en prueba de su amor.

Pero don Pedro era un valiente guerrero, que no podía amedrentarse y mucho menos tratándose del espíritu de una doncella que, a buen seguro, ningún daño podía hacerle. Así que acudió en la fecha señalada a los alrededores de la cueva maldita, de donde, en efecto, vio salir casi flotando a una dama pálida, lánguida... aunque sin la joya preciada en su cuello. Se acercó entonces a ella y le habló de cómo necesitaba su collar para alcanzar el amor soñado, mientras la muchacha espectral le miraba, entre divertida, entristecida y sorprendida por la valentía -y la impertinencia- del muchacho.

Habiendo escuchado la historia, ella volvió sobre sus pasos y entró en la cueva seguida del caballero, descendieron por unas escalinatas labradas en la misma piedra y llegaron a una puerta que la mujer golpeó suavemente.


La abrió el fantasma negro que llevaba guardando a la mujer todos estos años, pero se mantuvo quieto, a la espera. Y mientras don Pedro empezaba a sudar y a temblar ante la presencia del peligroso ser con el que no había contado, la mujer entró en la sala, abrió un cofre y sacó de él el collar que le había pedido, dejándolo en sus manos. Pero entonces el guardián espectral susurró con una voz gélida que parecía introducirse directamente en uno, más allá de los huesos, que nada de cuanto en ese lugar se hallaba podría volver jamás al mundo de los vivos.


Don Pedro, nervioso y frustrado por estar tan cerca de su objetivo, lanzó una estocada con su espada al lugar donde debiera haberse encontrado el corazón de la figura... para verse envuelto al instante en una nube oscura de humo que le asfixiaba. Lo último que oyó fue el llanto suave de la mujer espectral.

A la mañana siguiente unos pastores encontraron el cuerpo del joven enamorado muerto y sin ninguna señal de violencia, y lo llevaron al pueblo. Y nuestra caprichosa protagonista, sabiéndose responsable de haber llevado a la muerte a don Pedro, quedó al instante muda de por vida.

Cuentan aún que en la noche de San Juan sigue paseándose la dama de Benamor... pero hace tiempo ya que nadie ha vuelto a intentar hacerse con ninguno de los tesoros que se ocultan en su morada. Saben que son solo para el disfrute de los muertos.
*Benamor (Moratalla, Murcia)

8 comentarios:

  1. Uauuu Hilando, qué completita.Gracias por la leyenda

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Lorena, espero que la disfrutes.Un saludo

      Eliminar
  2. Muy cierto, bonitas las leyendas... yo al vivir en el norte y haberse criado mi madre en el País Vasco, alguno de esos seres me sonaban haberselos oído a ella. Un saludo y un abrazo muy fuerte desde La Rioja.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias "desconocido". Nuestra tierra es tan rica que, a veces, olvidamos alimentar la imaginación de los niños, con estos personajes "tan nuestros". Un saludo a La Rioja desde Murcia (ejemjem)

      Eliminar
  3. Bestias de otros mundos que no nos importaría que fueran de este.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desde luego jaime,hay mucho bestia suelto ASí nos va ..

      Eliminar
  4. Qué chulo, qué buena recopilación!
    Me encanta leyenda.
    Qué bonito recurso para usar en el aula y un poco de culturilla para mí :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Marta! Es que yo creo que el tema apasiona a todo el mundo. Está bien que conozcamos la tradición de otras culturas, pero a veces, la nuestra se nos olvida. Un beso guapa

      Eliminar

Deja tu voz