14 octubre 2014
24 septiembre 2014
Cuentos repetitivos tradicionales
Hola hilander@s.¿Cómo va esa entrada del
otoño? A mi tanta lluvia me ha dado por cantar, darle vueltas a la cabeza y
hacer una entrada divertida.
Hoy vamos a jugar con una canción tradicional inglesa “There was an old lady who swallowed a fly “(había una anciana que se tragó una mosca). Digamos que es para los ingleses, lo que es para nosotros “el barquito chiquitito”
Llegué a esta canción de forma casual. El año pasado, contaba en la biblioteca un cuento repetitivo, muy divertido, con una estructura circular. Por casualidades de la vida e investigando un poco (una que es curiosa y lleva tiempo contando), descubrí que estaba basado en esta canción.
Así que, para hacer justicia a la tradición y no perdernos por el camino, os dejo esta canción popular de una anciana glotona, para después descubriros su versión en castellano.
Os enlazo la versión en Youtube, del canal de Fundación Germán Sánchez Ruipérez. ¿Qué esta Fundación?
En
otras entradas os he enlazado su canal. La mejor forma de describirla es por
medio de su propia descripción online “La Fundación es una institución privada e independiente sin
fines de lucro creada el 27 de octubre de 1981 por el editor español Germán Sánchez Ruipérez.
Dedicada
a la actividad educativa y cultural, centra la mayor parte de sus programas en
la difusión y extensión de la cultura del libro y de la lectura...” Para saber más de la Fundación pincha aquí
15 septiembre 2014
Comecuentos I
Menú diario:
Primer Plato: Sopa de letras
-¡La sopa de cebolla está sosa, hijo! –Dijo una señora de
pelo cano sentada en la mesa número ocho.Mientras que ella hacía nevar sobre el líquido, pensé apenado en las veces que me habían llamado soso a lo largo de mi vida.
Siempre he sido algo insípido, la verdad. En mis cumpleaños nunca sabía qué decir cuando abría los regalos. Jamás he contado un chiste bien, pues no tengo chispa. Nunca he sabido ligar y era el típico soltero pasmado que bebe solo en la barra. Y cuando me casé, mi mujer hacía todos los planes de enamorados, pues nunca sabía qué proponer.
Y con este carácter tan insulso, no es de extrañar, que no recuerde echarle sal a la sopa. Pero mis clientes siempre sonríen cuando prueban mis postres, nunca se me olvida espolvorearlos con azúcar.
10 septiembre 2014
Cuentos para disfrutar del colegio
![]() |
| Imagen de blogpequelia, mochila de dabbawalla |
Los más pequeños poco a poco
han dejado de llorar y ya os han empezado a hablar de su “seño” y sus nuevos
amiguitos.
Los más grandes se han
reencontrado con sus antiguos amigos y comienzan a habituarse a sus nuevas
tareas.
Podemos utilizar muchos
libros para reforzar esta nueva etapa, con el fin de terminar de normalizar su
entrada y estancia en el colegio. Así que, una buena idea, es
introducir lecturas amenas, con personajes que vivan aventuras en el ambiente
escolar. Historias que les hagan sentirse identificados y que a la vez les hagan disfrutar del momento
íntimo de lectura
No me alargo más y me pongo
a ello. Espero que estos días se os
vayan haciendo más fáciles. Un beso hilander@s.
Hasta
3 años
Para esta edad, podemos
encontrar en las librerías o bibliotecas, multitud de títulos que hablan sobre
el primer día de escuela, la despedida, la estancia o el comedor. Pero con este
post, he querido dar otra visión sobre la escuela, vista desde el punto de
vista del niño, que es el que vive en ella cinco días a la semana.
Cosas
que me gustan del colegio
(Tracey Moroney, Edic. SM, ISBN 9788467545098)
Siempre andamos haciendo
listas, la de la compra, números de teléfono o cosas por hacer.
Y si hiciésemos una sobre
las cosas divertidas del colegio. ¡Aún mejor! Y si fuera el propio niño el
que la hiciera. ¿Qué escribiría? ¿El recreo, aprender cosas divertidas, nuevos
amigos…?
Cosas infinitas que hacen
del colegio un sitio divertido. Y vosotros ¿Lo habéis probado?
Este libro tiene al final notas
informativas para los padres.
02 septiembre 2014
Una pequeña gran historia
¡Hola Hilander@s! El verano
casi se nos va y después de unas largas y merecidas vacaciones, vuelvo con una
nueva historia. Un cuento sencillo, de los que llenan con la belleza de las
pequeñas y grandes cosas, de un amor que no entiende de razas y tamaños.
He disfrutado mucho escribiéndola
y espero que os guste. Un besazo y prometo volver pronto, hilando cuentos nuevos.
Una
pequeña gran historia
![]() |
| Fte. http://zooomr.blogspot.com.es |
En lo alto de la Montaña de
Coral, vivía un gigante llamado Floro. Era enorme como un rascacielos, con los
ojos redondos como huevos de avestruz y los brazos largos como aspas de molino.
A los pies de la Montaña de
Coral, vivía un hada llamada Flor. Era tan pequeña como un dedal, tenía los
ojos rasgados como vainas de canela y las manos diminutas como cabezas de alfiler.
Por las mañanas, desde lo
alto de la Montaña de Coral, Floro se asomaba a los acantilados y miraba al vacío.
Veía los bosques del tamaño de bastoncillos para los oídos, las casas como cáscaras
de nuez, los ríos como hilos plateados y a los animales como figuritas del
Belén.
Por las mañanas, desde los
bajos de la Montaña de Coral, Flor miraba hacia las cumbres rocosas. Veía los bosques
como enormes cuellos de jirafa, las casas como gigantes catedrales suspendidas
en las rocas, las gotas de lluvia como enormes lágrimas y a los animales como
gigantes dinosaurios.
Floro dentro de su mundo
enorme, recorría lo alto de la montaña en una sola zancada, bebía un barril de
agua de un solo trago y comía ensaladas en platos enormes como la luna.
Flor en su mundo diminuto,
rodeaba los bajos de la montaña dando dos mil pasitos, bebía una gota de agua
de un solo trago y comía ricas hierbas en pequeños platos de cascara de maíz.
Un día el viento sopló en la
Montaña de Coral. En la casa de Floro, el aire se colaba por las ventanas como
si fuese el canto de grillos. En la casa de Flor, el viento se colaba por las
ventanas como si fuese un gran estornudo.
15 agosto 2014
Mis joyas del cine de Animación
¿Cómo va ese verano
hilander@s? Estoy pasando estas fechas enfrascada en nuevas lecturas, para que a
la vuelta, podáis disfrutar de entradas diferentes y enriquecidas.
Pero todo lo bueno se hace
esperar. Hoy quiero dejaros una entrada distinta, cargadas de historias
visuales, animadas y con mucha miga. Para niños algo más grandes, que tengo
olvidados.
Estoy hablando de cine, más
concretamente de la animación. Ya que, últimamente, me he dejado llevar por
este campo. Historias que te hacen soñar con los ojos abiertos, basadas o no,
en libros no tan infantiles, pero con un trasfondo mágico, dulce o terrorífico.
Una entrada un poco friki,
que los que contamos historias también lo tenemos. Os aviso que entre mis
autores favoritos están Collodi (las aventuras de Pinocho), Lewis Carrol, Poe,
Quiroga (cuentos de la selva y otros más tétricos como el almohadón de pluma o
la gallina degollada).
No me extiendo más y os dejo
estas joyitas de la animación, para que vayáis abriendo boca:
-
Clásicos/ mundos fantásticos
-El
Señor de los Anillos: Quién no conoce a J.R.R Tolkien y la famosa
adaptación de su novela en la gran pantalla. Un clásico donde los haya, que
llenó la fantasía de adolescente durante generaciones. Aún recuerdo a mis hermanos,
enfrascados en sus páginas, mientras que yo estaba con Alicia en el Pais de las
Maravillas, A través del espejo y la caza del Snark. Años despùes me introduje
en la Tierra Media, buceando entre sus razas y aventuras.
Me alejo del tema. Pues este
maravilloso mundo, antes de que Peter Jackson los acerca al cine (echarle un
vistazo a sus inicios en Brainhead), vio sus primeros pinitos en el mundo de la
animación allá por el años 1978, de la mano Ralph Bakshi (precursor por
aquellos años de la animación para adultos).Muchas semejanzas veo, entre la
versión animada y la película original, por ejemplo en Gandalf, ¿no creéis?
04 agosto 2014
Ensalada de cuentos
Había una vez una princesa rosa, que al
hacerse mayor se convirtió en una princesa roja y dejó de ser princesa.
Érase una vez un niño
redondo que al crecer se convirtió en un adulto cuadrado.
Érase una mujer de
temporada que conoció a un hombre temporero y tuvieron una relación tempestuosa.
Había un escritor que
sudaba mares de tinta, perdido en un mar de confusiones.
Érase un historia en
el que vivían un sinfín de personajes y nunca terminaba.
Habia una vez una
ciencia sin conciencia, un sueño despierto y una risa que bailaba
a su son.
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